
- ¿En qué consiste la operación? LUKOIL adquiere el porcentaje del 20% que Sacyr dispone en REPSOL. SACYR necesita deshacerse de sus participaciones en Repsol debido a sus deudas con unas 48 entidades bancarias (entre las que se encuentra el Banco Santander, Citibank y Caja Madrid). Además, LUKOIL adquiere un 9´9 % adicional en poder de la Caixa, lo que le deja al borde del 30% que fija la ley como necesario para plantear una OPA. SACYR adquirió el 20% de REPSOL con un crédito de estos bancos que asciende a más de 5.000 millones de euros, el cual asumirá ahora la empresa rusa al adquirir las participaciones. Los propios bancos acreedores serán los que garantizarán de nuevo esta operación ya que se utilizarán las propias acciones como garantía (¿?) En fin, juegos de manos del sistema financiero. De todos modos, LUKOIL, según aparece en el diario Expansión de hoy, tiene la peor calificación crediticia del sector, similar a la de los famosos "bonos basura" que tantos problemas están creando actualmente. Los bancos sabrán lo que hacen.
- Riesgos de la operación. ¿Son los rusos de fiar? Aparte de lo mencionado anteriormente respecto a la solvencia de la empresa petrolera, existen muchas dudas sobre la operación. Como resumen, nos encontramos con que se plantean dudas en cuanto a: 1) La independencia de LUKOIL del gobierno ruso. Se trata de una empresa privada, pero Rusia dista mucho de ser un modelo de estado democrático con poderes separados. Si problemas de relación entre poderes públicos y empresas privadas se producen en occidente, ¿qué es lo que puede ocurrir en Rusia?. Esto no sería demasiado grave, sino es por el hecho de que a Rusia le gusta, como a Venezuela o a Irán, utilizar sus recursos naturales como una herramienta para la política exterior (léase Gazpron y los cortes de suministro a Ucrania, Lituania, Polonia o Georgia). 2) Pérdida de control sobre la compañía española más importante del sector de hidrocarburos. En fin, Brufau seguirá al frente y los derechos políticos de los rusos quedarán limitados al 5%, pero ellos tienen la parte del "capital" más importante. ¿Está garantizada la independencia de REPSOL?. 3) Si, según, José Luis Rodríguez Zapatero, había que mantener la españolidad de Endesa cuando pretendió oparla (con dinero contante y sonante) la alemana Eon, ¿qué es lo que pasa ahora con la rusa LUKOIL?, ¿y con la italiana ENEL?. Las explicaciones dadas por Zapatero diciendo que no pasa nada, que el 20% de LUKOIL es americano son patéticas ya que, ¿qué es lo que ocurre?, ¿ahora Zapatero es proamericano?. Además la empresa será americana sólo de nacionalidad, pero es de capital ruso (en cuanto a Conoco Philips la empresa "americana" que tiene el 20% de LUKOIL). De todos modos, al patriotismo económico del Gobierno ya se le vio el plumero con el asunto ENDESA-GAS NATURAL-LA CAIXA-ENEL-EON en el que había que preservar la españolidad de ENDESA frente a los alemanes, pero no frente a los italianos. Por cierto, que a los del PP también se les vio bastante el plumero con lo de "antes alemana que catalana". En fin,.... 4) Existen sospechas fundadas de que LUKOIL esté participada por la mafia rusa. Bueno, esto como las inmobiliaras y muchas empresas respetables. Es lo que hay. 5) Geoestrategia rusa. A falta de un ejército lo suficientemente potente para tener influencia global, el nuevo imperialismo-nacionalismo ruso de Putin pretende valerese de su potencial en recursos naturales y en sus grandes empresas (GAZPROM y LUKOIL, la primera pública y la segunda privada) para tener esa influencia. REPSOL podría ser una perfecta puerta de entrada para meter mano en sus recursos petrolíferos y, de paso, en la política sudamericana, donde empiezan a volverse a introducir los rusos (con Hugo Chávez y compañía)
- ¿Cuál es el marco legal en el que se mueve esta operación? Aparte del asunto de la OPA a partir del 30%, en el marco de la regulación energética nos encontramos con instrumentos por los que el gobierno podría parar o controlar la operación:
- La Función 14 de la CNE (Disposición Adicional undécima de la Ley 34/1998, sector de Hidrocarburos) para poder autorizar la adquisición de participaciones en empresas del sector energético. Se reforzó especialmente esta función del organismo regulador a partir del intento de Eon de adquirir ENDESA. Ha reibido múltiples varapalos por el Tribunal de Justicia de la Comunidades Europeas y la propia CNE ha considerado que el primer párrafo no es aplicable a operaciones de adquisición llevadas a cabo por empresas española o comunitarias (Acuerdo 131/2008 de la CNE sobre el asunto Gas Natural-Unión Fenosa). Sin embargo, si se podría aplicar a una empresa extracomunitaria como LUKOIL.
- El artículo 58 del Tratatado de la Comunidad Económica Europea, el cual permite a los gobiernos de los países miembros establecer restricciones al libre tráfico de capitales, de acuerdo con su Derecho propio y para mantener el orden público y la seguridad. Puede que esté un poco traído por los pelos, pero la seguridad del suministro energético de España podría, tal vez, considerarse en riesgo al pasar la empresa petrolera más importante a depender, en su mayor parte, de una empresa extranjera.
Veremos si finalmente se consuma esta operación, pero tiene toda la pinta de que va a ser así.